Tormenta tormento

julio 5, 2014 § Deja un comentario

Siempre dentro.

Una risa, dos risas.

Son-risas

Son-delcaribe

Son-hijo

Son-ría

Son tantas cosas tantas ganas tan perdido tan buscando la certidumbre que no existe, ni la mirada, cruce de fotones encendidos que calientan el hielo perpetuo que me castigo.

El cartesianismo escrito y empaginado, curvado por esos fotones que atraviesan la carne viva atrayendo y rechazando. Silencios de días y semanas. Excusa buena excusa cualquiera lo que debe de ser lo que tiene que ser se lleva la contraria contra un muro. Penetrable con esta radioactividad.

Un aparcamiento un verano cualquiera hierven las venas hacia abajo y las sienes lloran ese deseo de arrebato sobre el asfalto fundente negro hasta desaparecer. La fuente agua libada, libada, libada. De. A mí. Lo sé firmemente.

El tormento de la tormenta que me llueve y graniza y sacude en vientos.

Otro ataque de ojos abiertos

mayo 9, 2014 § Deja un comentario

Traicionero e inesperado.

Sudando un calor que no existe.

Ojos abiertos a seis dioptrías y media.

Ya han corrido más de dos horas interminables que terminan conmigo.

La madrugada del madrugar agazapada.

Temible, cada vez más cerca.

Los sueños que no he soñado. Este insomnio que mata el descanso cerebral.

Mi corazón tan lento… tan pausado… inagotable… lo siento en golpes que mueven el pecho.

Tambor que reclama la huída, la independencia del pensamiento.

Bailar sin parar bajo la química en explosión salvaje de serotonina.

Una vez más, aunque sea la última.

Una Dromedaria en venta

diciembre 5, 2013 § Deja un comentario

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Se le acabaron los días conmigo.

La cambio por una más joven.

Y eso que sólo tiene 20 años. Bueno, todavía no. En unos meses.

Tiene sus arrugas, claro. Unas 161.000.

Pero las lleva con dignidad con su chupa Bagster, en la que se acomoda una bolsa sobre depósito de gran capacidad. Tiene maletas, por supuesto. Una a cada lado, como los perolos.

Se le otorga carácter fiel, y rudo. A veces, escatológico.

Arranca bien porque la batería es nueva y es Odyssey. De categoría.

Se reconocen rasguños en la piel. Qué menos: Dromedaria sabia.

Es mullida porque se ha retapizado y espumado con alta densidad. Lujo.

No tiene que pasar por burocracias hasta el verano de 2014.

Oficialmente, 2.200€.

Si pudiera, seguiría conmigo hasta siempre.

El espacio… ese lujo.

El contacto: pachimerabani@hotmail.com

Por fin, menos mal

noviembre 28, 2013 § Deja un comentario

Un suspiro largo.

Dos años.

El primer suspiro. Lo que queda.

De suspirar.

Dos días y comenzamos un fin.

Sin despertador.

A diario durante cada minuto.

Tan puta. La tele. Tan puta.

Tantas veces Pachi.

Me espera un rodaje. De kilómetros cuadrados.

Blanca moto.

Blanco por dentro, ahora.

Yo.

Por la vía derecha.

Tengo una sonrisa que araña el aire.

Denso. Frío.

Se me acumulan kilotones de calor por dentro.

Con el miedo saltando las barreras.

Pesan las escaletas sobre el teclado.

Pesan decenas de kilos de palabras sobre los párpados.

Por fin.

Menos mal.

Menos males.

Más vicio. Ya.

Sin parar.

Los sepulcros blanqueados son hoy despachos con cristalera.

Rascacielos de espejo.

Más vicio. Ya.

Para sobrevivir.

Entresueño entredías

octubre 18, 2013 § Deja un comentario

El título es indiferente y no lleva a nada. En realidad todo lleva a nada.

Nominalmente la Nada.

Razón para el disfrute diario. Tan imposible en la autocárcel.

Pero con tanta fuga en el cerebro, un escape radioactivo de ideas y de pensamientos y de deseos.

Más racionales que irracionales. Porque la razón también invita a la fuga. Corriendo. Huyendo.

Tan rápido… que el mañana es ayer o el ayer vuelve a ser el mañana.

A la velocidad de un cronógrafo parado.

A veces me dan calambrazos en la cabeza, de lado a lado de los hemisferios.

Chispazos.

Hay un lado derecho que a veces se convierte en izquierdo.

Hay un lado izquierdo que a veces se convierte en amígdala primitiva.

Un derrape neuronal, sin control de tracción.

Puro acelerador roscado a fondo sin conocimiento del medio. Del mediocre.

Los hilos rotos.

La expulsión del paraíso.

Afortunadamente.

El estímulo de estar vivo en esa zona de la vida. Al menos.

Salir del paraíso. Agachar la cabeza y dejarte crecer al pelo hasta el delirio de las ondas.

Si eres calvo, fumarte las ondas.

Y esnifarlas de vez en cuando y poco a poco y muy despacito pero de un golpe certero y hasta dentro.

Sobre un cuerpo tendido como el tuyo. Que tiembla años en la espera del nunca jamás.

Sin saber como es el olor de mis sobacos retorcidos entre brazos y abrazos y los dedos enredados en tu dentro.

Tan adentro.

El cerebro que chisporrotea de hemisferio a hemisferio vulnerando las leyes del pensamiento y el prensamiento. Intelectual.

A la cárcel conmigo mismo por esta lujuria de anarquía. Al presidio cada cúmulo de ideas. A las celdas cada masturbación infinita y al tendido.

Acostado.

La rendición a tantas convenciones. Que rompo porque me rompen.

Me atrae tan poco la mayoría…

Tan ajeno en mi posición estoy, a todos los que son casi todos, que se acerca el momento de la implosión; un chispazo de más, y se me muere la erección sobre el teclado de tu mano.

 

Un poco de insomnio

septiembre 6, 2013 § 2 comentarios

Ataque perverso, por detrás.

En pleno sueño, el despertar. Presionas los párpados hasta hacerte daño.

Se ha ido.

El sueño es pesadilla despierta. Paseas por la casa.

Atacas una calada.

Te atacas con la mano.

Solo queda esperar. Leer otra vez.

Pasear otra vez.

Escribir a oscuras.

Los pulmones no se llenan. La madrugada se acerca.

El sol a sol del trabajo.

Si estaba tranquilo…

Si estaba sereno…

Por qué ahora.

Cuando disfruto de la presión.

Cuando hermano el cansancio.

He encontrado una foto:

Faro con Mik

 

Pero el insomnio sigue a pesar del sueño del pasado.

Limpio.

Como casi todo el pasado fugaz y sin detenimiento. Sin investigación.

Hoy foto en la reunión para el próximo Gp:

Equipo MotoGp

Es mi equipo. Con orgullo.

Falta Rocío.

Siempre falta alguien.

Siempre.

Hasta el sueño en el que soñaba que dormía.

El pelo

junio 19, 2013 § Deja un comentario

toulouse febrero06 025

A los calvos, nos crece hacia dentro

nos hace cosquillas en el cerebro

por eso nuestro otoño es de primavera

Bien lo sabe la Artista.

El pelo,

un cuento, hacia dentro

El pelo es para quien se lo trabaja.

Su erradicación, para quien lo sufre.

A tirones,

a jirones.

Un ay! dermoestético.

Símil, comprarte una Harley en lugar de dos motos.

Quiero una Harley

Dyna Fat Bob.

¿Es lo mismo?

La anulación de la esencial irracional que da el pelo corporal

La conexión animal

mamífera

testosterónica

Cuando los deseos tiene etiqueta de precio…

no sé…

Tantas cosas rompen.

Hasta las raíces.

Requiescat in pace

Mis raíces

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