La tarde-noche del 25 de septiembre…

septiembre 26, 2012 § 1 comentario

La tarde noche del 25 de septiembre de 2012 fui testigo presencial de un momento histórico: Miles de ciudadanos rodearon el parlamento de España.

24 horas después, fui testigo de cómo ese momento histórico fue silenciado con un ruido mediático de espectacular violencia.

No conocí, a través de los informativos de televisión, qué querían esas miles de personas. Sólo contemplé la violencia de los violentos encapuchados, los que a un lado y al otro se enfrentaron. Policías violentos como sólo sueñan serlo en películas y en sus academias de frustración. Jóvenes violentos que no tienen ni un sueño, sólo una pesadilla hedionda.

El 0,0001 de los que manifestaban su brutal demanda de cambio.

Ellos han sido la noticia. No lo han sido el grupo de médicos que cantaban, ni los profesores y maestros. Yo estaba de testigo, pero se me retorcía el cerebro con la pitada monumental contra los que yo también considero traidores al pueblo: las formaciones políticas que han legislado durante años para el robo y violación final de nuestros derechos y dineros.

Si la violencia es lo que vende en el espectáculo noticioso, quizá merezcan violencia de verdad. Hay periodistas que se quejan porque les cortan los cables de sus retransmisiones. Lo entiendo tras ver la forma en que el periodismo instituido se agazapa tras lo instituido. Lo instituido no es siempre moral. El esclavismo fue legal. El partido nazi fue legal. Nuestra democracia de transición caduca es legal.

Pero son inmorales a los ojos de los hombres porque van contra los hombres.

Hablamos de muchas burbujas en estos meses. Hay otra que hay que reventar: la de la información como entretenimiento. Llevamos años con ella, desde la guerra de Iraq. Las televisiones, incluso las privadas, son concesiones publicas otorgadas por los gobiernos. Por lo visto, obedientes con los gobiernos. Cómplices del silencio. Delito de omisión.

La información se nos roba en la cara. No se investiga. No se corrobora. Hay “periodistas” más preocupados por firmar una puta mierda de vídeo que de hacer un vídeo veraz, útil, social. Hay cobardía de puesto de trabajo porque no hay trabajo en los medios. Medios… de mediocres, jefes de sección acobardados, que mandan a cubrir la noticia al más sumiso, a la más “plana” o a la que se ha vendido a la espectacularidad del hecho mismo de su persona.

¡Hay una ignorancia tan brutal! Se regodean en ella.

El periodismo de las grandes cadenas es un zombi. Aún así, hay muchos periodistas que luchan contra eso con una frustración vital depresiva. Tened compasión de ellos. No son pocos. Y en potencia, son héroes.

Yo no lo soy. Me retiré para no seguir cayendo en el ignominia del engaño como espectáculo. Mi guerra se perdió. Soy un refugiado periodístico metido a ciudadano.

Cada vez más radical. Cada vez más “violento”. La “violencia” de salir a la calle.

Es la “violencia” que les molesta. La que no soportan.

Seguiría aporreando este teclado, pero me falta tiempo entre el trabajo y pensar y desarrollar una cena decente para dos.

Como cada día de “violencia”.

El señor es mi pastor, por plazas y calles escupiría verdades.

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¿Dónde estoy?

Actualmente estás viendo los archivos para septiembre, 2012 en si todos los chinos saltaran a la vez....

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