Mi segunda moto

junio 8, 2013 § 2 comentarios

Puch Cobra Blanco

 

Idéntica, sólo que esta tiene la suspensión que Blanco denominó Blanfer. En realidad una adaptación progresiva de la suspensión, que en los primeros ochenta comenzaba a popularizarse (Pro-link, PRS, Uni-track, Monocross…) La mía llevaba cantilever con amortiguador Decarbon y era del color amarillo que se ve en la moto de atrás. Costó 190.000 pesetas. La compró mi padre en Villalba, en la tienda que tenía ahí abierta Santiago Blanco. La secuencia fue la siguiente:

-Pachi, vente que vamos a comprar carne a Villalba (vivíamos en una urbanización de Galapagar).

-Vale, voy.

De repente aparecemos en la tienda de motos.

-¿Cuál quieres, esa o esa? – Me señaló una Yamaha 250Sp que acababa de llegar a España (esa, y las Xj 650 y la XS 1100) y una Puch Cobra normal.

-La Cobra.

-¿Y esa otra? – Era la Cobra Blanco.

-Ufff, Papá, eso es mucho.

-¿La quieres?

-Claro.

Me la llevé puesta, con 15 años, sin carné, sin casco y mi padre conduciendo el coche por delante (el  casco todavía no era obligatorio y viví mi adolescencia sin él pegando brincos entre caminos y riscos)

Con la mala vida que le dí (magnífica para mí), acabó con la doble cuna partida en la vertical del piñón de ataque. En la época se hablaba de que la chiquilla andaba sobre los 18cv, cosa que no estaba nada mal para una 75cc (un poco más tras la primera rectificación del cilindro por gripaje).

Mis amigos Álvaro y Dani Cadahía se compraron una Ancillotti con motor Minarelli. No andaba lo que la Puch. Y eso a pesar de que yo le rompía la relación peso/potencia debido a la gran diferencia de altura.

ancilloti 2

 

Este era el modelo, comprado en Marsimoto, pero la horquilla era de eje centrado. La de la foto lleva el kit Polini, la original era con el Pr6, el mismo que montaba la Rieju Marathon. Abrasamos los caminos (y no caminos) de la sierra madrileña. Además, ambas fueron el transporte oficial de la pandilla.

SANYO DIGITAL CAMERA

 

También estaba la Montesa H6, pero eso era otra historia que no le hacía ni sombra a las de arriba (en 75 cc, ojo, que las 360 H7 eran objeto de deseo)

montesa

 

La foto de la Puch me la ha wassapeado mi amigo Antonio Herrero desde el Jarama Vintage Festival. Es lo que tiene compartir pasión y generación. Gracias.

Cómo sonaba esa moto…

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§ 2 respuestas a Mi segunda moto

  • Runner dice:

    Algunas veces hemos comentado que hemos seguido caminos paralelos, con la correspondiente diferencia en el tiempo (ay).

    En lo referente a las motos, en mi caso ese camino también tiene a un padre y a un hijo como protagonistas y una conversación y unas circunstancias que nunca podré olvidar.

    Era 1980 o 1981. Desde el año 1977 una Puch Cobra 75 de las primeras (doble amortiguador, escape por debajo) ocupaba mi tiempo los fines de semana. Y la moto ocupaba los caminos, torrentes, cortafuegos, praderas y demás espacios hoy fuertemente protegidos frente a las motos, pero totalmente indefensos ante la apisonadora del Capital.

    Esa primigenia Puch Cobra a la que le sustituí el escape por un tubarro negro de los de “por arriba”, se me había quedado corta, sobre todo desde que había visto pasar por el Escorial a toda una manada de endureros corriendo una prueba del Mundial de Enduro, entre los que se encontraba Carlos Mas.

    Un día de invierno, mi padre y yo nos pasamos por la tienda-taller de Santiago Blanco en los Molinos. Nuestra idea era modificar la Puch Cobra para que diese más caballos y me permitiese correr en alguna prueba de Motocross o Enduro. Al entrar en la tienda vimos expuesta una Puch Blanco. Si Raquel Welch hubiese estado por la tienda ese mismo día no se hubiese llevado ni un sola mirada. La Puch Cobra Blanco tenía todo lo necesario para atraer mis miradas: una suspensión cantilever, un depósito agrandado, un motor que prometía 20 caballos y esa pinta agresiva con la que una moto de cross te está diciendo: “busca una trazada salvaje, aprieta la cintura y yo haré el resto.”

    Santiago Blanco sabía a lo veníamos y sabía lo que nos íbamos a llevar. Era un viejo zorro y mi padre y yo dos entes baboseantes. El precio era 134.000 pesetas, una cifra que en cuanto nos la dijo a mi me pareció inalcanzable.

    Durante el camino de vuelta yo iba echando cuentas de todas las piezas que había que echar en el saco para convertir mi Puch Cobra en una Puch Cobra Blanco. El segundo apellido de la moto era lo que estaba en juego. Las horas extras que tendría que hacer mi padre, también. Estamos hablando de un desenvolso de unas proporciones desmesuradas para esa época y para un simple capricho de adolsecente. Pero antes de que recorriesemos el camino de vuelta desde los Molinos hasta Valdemaqueda, mi padre ya había dado un giro a la conversación. Ya no se trataba de tunear mi vetusta Puch Cobra, sino de comprar una Puch Cobra Blanco nueva, ¡un prototipo de Motocross temido por las Derbi de aquella época! Ya nos se trataba de viajar a la Luna, sino de recorrer la Vía Láctea y parar en cada una de las estrellas y planetas que contiene.

    Quizá era mi padre el que había caído en una ilusión antes que yo o que mi ilusión era tan evidente que se respiraba. Según escribo esto tengo a mi padre delante, leyendo una revista de coches, totalmente ajeno a lo que escribo. Quizá nunca se haya materialzado una ilusión de una manera tan física, tan real. Quizá nunca pueda devolver a mi padre ni una milésima parte de lo que supuso ese viaje de vuelta. Ni aunque quisiera intentarlo en mil vidas.

    Pero ese viaje de vuelta, al que le siguió otro para recoger la Puch Cobra Blanco, cargarla en un remolque y transportarla hacia Valdemaqueda, dejó la hulla suficiente como para que más de cuarenta años después, mi hermano del alma, al describir su ilusión, me haya transportado de nuevo a ese día, a esas sensaciones y a que desde el sofá le eche de nuevo una mirada a mi padre y piense: “joder, hay algo que intentamos controlar y no es necesario hacerlo.”

  • m an dice:

    Tcate las narices ! yo tuve otra !!! jajaja qu fuerte es el maridismo

    Miguel de ngel Fernndez http://www.deangel.jimdo.com Director de actores en Los Lunnis RTVE. http://www.rtve.es/infantil/series/lunnis/

    Date: Sat, 8 Jun 2013 11:44:05 +0000 To: miguel.diver@hotmail.com

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Actualmente estás leyendo Mi segunda moto en si todos los chinos saltaran a la vez....

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